El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestros pecados.
Lucas 11:3, 4ª.

Llegamos a este cuarto de la Adopción o Provisión, y lo llamamos así porque es donde oramos al Padre pidiéndoles lo que todo hijo necesita: alimento y perdón, estas dos son las necesidades básicas de todo hijo. En la Escuela de Oración nos agrada decir que Dios nos da los alimentos (el pan nuestro de cada día) y se lleva la basura (el pecado).

Que hermoso es saber que Él es un Buen Padre, y como tal sabe todas las cosas que necesitamos aun antes de pedírselas… Él sabe que anhelamos el sustento diario de nuestras necesidades físicas y materiales, pero también sabe que tenemos la necesidad de ser perdonados.

El desea que vengas ante su presencia y le pidas lo que necesitas para HOY, pues mañana traerá su propio mal o afán…también desea que tengas la actitud del salmista: examíname y escudríñame, mira si hay camino de perversidad en mi…líbrame aun de los pecados que me son ocultos.

Después de haber recibido el amor del Padre en el cuarto # 1, de haber declarado y santificado su Nombre en el cuarto #2, y de haberle pedido que venga su Reino y se haga su Voluntad en el cuarto # 3…habrán ocasiones en que no tendrás necesidad de pedirle nada, sino que caerás de rodillas y le darás las gracias pues sabrás que Él es tu Proveedor y siempre te dará TODO lo que necesitas, tanto los alimentos como el perdón de todos tus pecados.

Padre gracias porque me has adoptado como tu hijo y siempre me darás todo lo que me haga falta, gracias por el pan diario y el perdón de mis pecados.