Ayuno de Avance Espiritual Día 3 – Escuchar al Padre

Ayuno de Avance Espiritual Día 3 – Escuchar al Padre

Ayuno de Avance Espiritual Día 3 – Escuchar al Padre

  • 0 Comments

«El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios». Romanos 8:16

Una de las dimensiones más emocionantes de nuestro 21 día del Ayuno de Avance Espiritual es el beneficio colateral de poder escuchar más claramente la voz de Dios. Durante su ayuno de 21 días usted deseara pasar tanto tiempo escuchando a Dios como también hablando con Dios. Romanos 8:16 responde a las tres preguntas más importantes relacionadas con escuchar la voz de Dios.

¿Cómo habla Dios?Dios siempre habla por su Santo Espíritu. La mayoría de las veces, Dios nos habla a través de la Biblia, que es la Espada del Espíritu. Es el Espíritu de Dios quien toma la Palabra de Dios para hablarnos como hijos de Dios. Pero la Biblia es solo uno de los muchos medios que Dios usa para hablarnos. Además, Él nos habla en oración, a través de visiones y sueños, a través de los dones de manifestación, a través de otras personas, a través de circunstancias, a través de ángeles y a través de Su suave susurro. Independientemente de cómo habla Dios, Él siempre y solamente habla a través de Su Espíritu Santo.
¿Cómo escuchamos la voz de Dios? Dios nos hizo espíritu, alma y cuerpo, y normalmente, cuando Dios nos habla, nos habla en nuestro espíritu. «El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu», es lo que aprendemos de Romanos 8:16. Mientras que Dios puede hablar audiblemente, normalmente no lo hace. Más bien, Él nos habla a nuestro espíritu.
Cuando Dios habla, ¿qué nos dice Dios normalmente? La gran mayoría de las veces, cuando Dios nos habla, tiene algo que ver con el hecho de que somos sus hijos: «Te amo». “Estoy complacido contigo”. “Tú eres mi hijo, Me perteneces”. “He depositado mi herencia en ti”. “Nunca te dejaré ni te desampararé”. Romanos 8:16 nos dice que cuando Dios nos habla, nos dice cosas relacionadas con el hecho de que somos hijos de Dios. Al igual que un padre amoroso y terrenal afirma a su hijo, nuestro amoroso Padre celestial nos habla con palabras de afecto, aceptación y afirmación.

A lo largo de su ayuno de 21 días, asegúrese de pasar tiempo escuchando al Espíritu de Dios, dándole testimonio a su espíritu que usted es su hijo.

Padre gracias porque me hablas y me dices que soy tu